
En nuestra sociedad, ser dueño de una casa es parte del sueño americano. Es nuestra pequeña parte del pastel y para muchos dueños de casa significa tener un poco más de libertad personal que si estuvieran rentando.
Por lo regular, usted tiene la libertad de hacer con su casa lo que quiera. Puede pintarla y decorarla de la manera que usted quiera, plantar en el jardín lo que quiera, hacer lo que lo haga sentir que es su casa. Sin embargo, también es importante recordar que su casa es una inversión y que tiene un valor financiero, y como tal, hay que tomar en cuenta ciertas ventajas y dificultades. Una de las mayores ventajas de poseer una casa es que una vez que ha creado alguna plusvalía, puede ahorrar dinero al pedir un préstamo, porque el interés que paga es deducible de impuestos. La plusvalía es la diferencia entre lo que vale la casa y lo que usted debe. Si su casa está valuada en $90,000 y usted debe solamente $75,000, su plusvalía es de $15,000. Hay dos maneras principales de pedir prestado utilizando su casa como garantía, la primera es tomando una segunda hipoteca. Este tipo de préstamo es usualmente por un corto plazo de entre quince y veinte años, y tiene un interés más alto que la primera hipoteca. Muchas personas toman una segunda hipoteca para comprar un coche si tienen suficiente plusvalía, porque el interés es generalmente más bajo que un préstamo para auto, y de nuevo, el interés que se paga es deducible de impuestos, así que el costo de financiamiento es mucho más bajo. Recuerde que los términos pueden variar enormemente entre las compañías financieras, así que compare diferentes bancos y cooperativas de crédito para encontrar la mejor tasa de interés. Asimismo, asegúrese de entender claramente cuales son sus pagos mensuales y si están de acuerdo con su presupuesto. La segunda manera de pedir prestado utilizando su casa como garantía es abrir una línea de crédito por plusvalía. Si usted piensa seguir ese camino, es de la mayor importancia que entienda todo acerca de los términos del préstamo, porque pueden cambiar. Por ejemplo, la tasa de interés puede empezar realmente muy baja, pero si lee las letras pequeñas, puede encontrar que es variable y que pueden subir. Y si la tasa sube, también su pago mensual. Asimismo, si el préstamo que está considerando tiene una “tasa de interés con descuento”, investigue por cuanto tiempo esa tasa de interés es válida y a cuanto se incrementará después. Usualmente, esos descuentos sólo son válidos por seis meses. Es importante saber que las líneas de crédito por plusvalía requieren algunos costos sustanciales al principio, los que pueden incluir cuotas por solicitud, búsqueda de título, avalúo, honorarios legales y puntos. Algunas líneas también cargan cuota por transacción cada vez que usted saca dinero. Antes de firmar un préstamo de este tipo, asegúrese de que el pago mensual cubre el principal y los intereses. Si usted tiene un acuerdo para pagar una suma mayor, en el cual sólo se pagan los intereses y el pago total vence en una fecha específica más adelante, asegúrese de que puede pagar como lo acordó, de otra manera puede ser difícil pedir dinero prestado después. De nuevo, lo más importante a considerar es realmente lo mucho que necesita usted pedir ese dinero prestado y si puede hacer los pagos mensuales. Pedir prestado utilizando su casa como garantía puede ser una tremenda ventaja si lo maneja inteligentemente, y un desastre si no lo hace.
ABCs de hipotecarios
Paso #1:
Pre-calificación para la hipoteca:
Antes de encontrar la casa que usted quiere
comprar, debe comenzar el proceso de pre-calificación
para un préstamo hipotecario. Esto le evita adivinar
le indica exactamente cuanto puede gastar en una casa. Al
ser pre-calificado, el proceso de comprar una casa será
más rápido. Cuando se reúna con el prestamista
lleve un comprobante de su salario actual, la documentación
de otros ingresos si los tiene, los nombres y las direcciones
de sus acreedores, la información sobre pagos de pensión
alimenticia ordenados por el tribunal y la información
sobre el balance de sus cuentas bancarias, y otras inversiones.
Recuerde pedir su reporte de crédito
antes de hacer una cita con el prestamista para que no se
lleve ninguna sorpresa. Lo más importante es saber
cuantos ingresos y egresos tiene; de esta manera, el prestamista
le dirá la suma de dinero que el banco le prestará
para la compra de su casa con base en la información
recibida . Es importante saber que entre menos deudas tenga
más es la cantidad que podrá recibir.
La buena administración del dinero
sugiere que siempre compre una casa con un valor de por lo
menos un 10% menos de la suma pre-calificada para un préstamo
hipotecario. De esta manera podrá continuar ahorrando
para emergencias y para su futuro y el de su familia.
Paso #2:
Contrato de Venta:
Una vez que haya seleccionado la casa
que quiere comprar y determinado cuanto quiere pagar por la
propiedad, usted hará una oferta por medio de un contrato
de venta. Este contrato incluye el precio de compra, quien
pagará los costos de cierre, el proceso de inspección
de la casa, un comprobante del depósito de buena fé,
y cualquier acuerdo negociado entre usted y el vendedor sobre
asuntos misceláneos como las persianas o cortinas de
las ventanas, la nevera, o algún otro inmueble personal
que estará incluido con la casa.
También además de los términos
básicos de compra y venta, en el contrato se deben
incluir ciertas contingencias. Estas son condiciones que hay
que cumplir antes de que el contrato tenga efecto. Algunas
de las dontingencias son: la aprobación del préstamo,
el resultado de la inspección. Otras cláusulas
dentro de las contingencias pueden ser las reparaciones que
deben ser hechas por el vendedor (sí es una propiedad
ya establecida).
Su agente de bienes y raíces le
ayudara a llenar el contrato, y a entregarlo después
al agente del vendedor. Una vez que ambas personas: usted
y el vendedor hayan firmado el contrato, usted esta legalmente
obligado tomar medidas específicas para comprar la
casa. Es importante revisar el contrato y hacer preguntas
antes de firmar.
Paso #3:
Solicitud de Préstamo:
Investigue todas las opciones de financiamiento.
Lea los periódicos, escuche los informes para el consumidor
sobre vivienda en la radio y televisión. Compare las
tasas de interés. Muchas agencias de bienes raíces
y prestamistas hipotecarios ofrecen información sobre
préstamos hipotecarios en el Internet.
El proceso de solicitud para un préstamo
es largo y detallado. Se diseñó así para
proveerle al prestamista la información necesaria para
evaluar el riesgo de prestarle el dinero. Se le pedirá
pagar por la valuación de la propiedad y por su reporte
de crédito. Es importante responder rápidamente
a las peticiones de información por parte del prestamista
mientras están procesando y evaluando su solicitud.
Avise a su empleador y a las otras personas que necesitan
proveer documentos u otra información para el proceso
de solicitud de su préstamo.
Paso #4:
Proceso de Aprobación:
El prestamista tiene que presentar
una declaración de veracidad en préstamos al
comprador en un plazo de tres días después de
recibir la solicitud de préstamo. Esta le indicará
el porcentaje anual de interés, reflejando el costo
de su hipoteca como una tasa anual. Este puede ser más
alto que la tasa de interés en sus documentos sobre
la hipoteca porque incluye los puntos, las tarifas y otros
costos de crédito. Dentro de tres días después
de qué usted haya sometido su solicitud, la ley requiere
que su prestamista le dé un documento detallando los
costos para cerrar el contrato. Este reporte se le llama:
“Estimado de Buena Fe”. Es necesario que usted
revise este documento para evitarse sorpresas el día
del cierre.
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