1. Haga sus depósitos a tiempo. Los depósitos automáticos proporcionan la manera más conveniente y a tiempo y son el mejor método de pago, deduciendo su depósito mensual directamente de su cuenta de cheques o de ahorros. Puede enviar órdenes de pago ó cheques de cajero. No se aceptan cheques personales.
2. Revise cuidadosamente los estados de cuenta de sus acreedores. Usted tiene que asegurarse de que sus acreedores hayan reducido la tasa de interés o detenido los cargos por pagos tardíos si corresponde, y de que se estén aplicando los pagos que CCCS ha enviado. Si sus acreedores reducen los intereses y cargos, pueden pasar hasta tres meses antes de que se vea reflejado en sus estados de cuenta. CCCS no ve los estados de cuenta de sus acreedores. Guarde todos esos estados de cuenta en un fólder o capeta en caso de que los necesite en el futuro. Además, manténganos informados si alguna de las cuentas es enviada a las agencias de cobranza o si alguno de los acreedores le notifica del cambio de dirección o número de cuenta.
3. Manténgase en contacto. Comuníquese con el departamento de Servicio a Clientes inmediatamente si surge algún problema. Si usted no entiende algo acerca de los estados de cuenta o de las cartas de sus acreedores, ¡no se asuste! Llámenos o escríbanos. Hemos lidiado exitosamente con clientes y acreedores desde 1964.
4. No haga ningún pago directamente a sus acreedores a menos de que lo haya discutido antes con el departamento de Servicio a Clientes. Envíe todos los depósitos directamente al CCCS, incluyendo cualquier pago tardío o pagos extras que usted esté en condiciones de hacer.
5. No solicite tarjetas de crédito adicionales sin hablar primero con su asesor. Si lo hace, puede poner en peligro su plan de Administración de Pagos.
6. Actualice su información personal. Comuníquese inmediatamente con nosotros si cambia su nombre, su dirección, su número de teléfono o su dirección de correo electrónico.
7. No deje de hacer ni un depósito al CCCS, ni los haga tarde por ningún motivo. Si lo hace, sus acreedores pueden reanudar sus actividades de cobranza o reinstalar las tasas de interés y los cargos regulares.